Nos cogemos de la mano y caminamos. Ninguno mira al otro. Tú sigues hacia adelante con el rostro entristecido.. Yo, sin embargo, te miro de reojo buscando una respuesta.
¿Una respuesta? ... ¿A qué pregunta?
A la de siempre:
Y ahora, ¿qué hacemos?
El tiempo te espera frente a la puerta, y la distancia está ahí, dispuesta a separarnos por un tiempo.
Sólo quiero respuestas.. a preguntas que jamás pronuncié.
jueves, 11 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario