domingo, 3 de enero de 2010

Nunca le di demasiada importancia a la distancia.
Nunca le di demasiada importancia al tiempo.
Nunca le di demasiada importancia a un móvil.
Nunca le di demasiada importancia al dinero.
Nunca le di demasiada importancia a la espera.
Nunca le di demasiada importancia a comportarme.
Nunca le di demasiada importancia a las horas, ni a los minutos, y mucho menos a los segundos.
Nunca le di demasiada importancia a creer.
Nunca le di demasiada importancia a soñar.
Nunca le di demasiada importancia a besar.
Nunca le di demasiada importancia a abrazar, ni a querer.
Nunca le di demasiada importancia a las despedidas.
Nunca le di demasiada importancia a NADA.
Hasta que apareciste tú.

0 comentarios:

Publicar un comentario