Enséñame a jugar, porque yo no sé. Me vas a tener que enseñar todo lo que sabes hacer.
Tranquilo, yo me dejaré llevar.
Tú seguirás el ritmo, yo sólo haré el sonido. Si, si.. banda sonora de la mesa de billar.
Sólo.. haremos realidad una de tus fantasías. Es justo lo que me decías. No sé si toda la noche, pero si jugaremos un ratito. Luego ya, toca dormir. ¿no?
Y despertarme a tu lado. Y jugar otra partida contigo.
Me vas a tener que enseñar todo porque ayer.. digamos que me dejé llevar, y se me ha olvidado un poco.
Vamos a jugar.
Sólo tú, sólo yo.. y una mesa de billar.

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